2/7/15

¿Qué es el glutamato monosódico y por qué aumenta la voracidad? 02-07-15


¿Qué es el glutamato monosódico y por qué aumenta la voracidad?

El glutamato monosódico, también llamado E-621, es un producto natural que normalmente se ingiere en pequeñas cantidades en las proteínas de la dieta o como aditivo. Dado que es completamente inocuo, su uso como potenciador del sabor en alimentos envasados como las patatas fritas, las salchichas y todo tipo de aperitivos es cada vez más frecuente. Tanto es así que se estima que de 200.000 toneladas de glutamato que se produjeron en el mundo en 1970 se pasó a 1.500.000 toneladas en 2005.

Este hecho no dejaría de ser un dato económico puramente anecdótico si no fuera porque un equipo de científicos españoles dirigido por el profesor Jesús Fernández-Tresguerres descubrió hace unos años que este aditivo modifica el patrón de conducta del apetito y la saciedad, produciendo un aumento de la voracidad de hasta un 40 por ciento. Fernández-Tresguerres ha llegado aún más lejos al demostrar que un medicamento llamado memantina, indicado para el alzhéimer, puede inhibir la acción del glutamato. En experimentos con 14 pacientes obesos en Alemania observó que la administración del fármaco en gotas o pastillas hacía que los sujetos perdieran el 10 por ciento de su peso en dos meses sin modificar la dieta. Además, los pacientes manifestaban una desaparición de la sensación de “hambre ansiosa”. Si bien los resultados son todavía preliminares, podríamos estar ante un nuevo e interesante frente para combatir la voracidad.

29/6/15

Los obesos toleran menos el dolor que las personas con peso normal 29-06-15


Los obesos toleran menos el dolor que las personas con peso normal 

Científicos estadunidenses han dado otro motivo para que la gente con kilitos de más, baje de peso. Las personas obesas pueden ser más sensibles al dolor que los individuos con un peso normal.

La investigación ha examinado la tolerancia al dolor de 62 personas mayores que tenían artrosis de rodilla, una enfermedad que ocasiona inflamación y dolor, a causa del desgaste del cartílago que recubre la articulación.

El objetivo del trabajo era comprobar si los ejercicios de relajación muscular pueden ayudar a lidiar con las molestias de la enfermedad. Para medir el reflejo al dolor de los voluntarios, estos recibían un estímulo eléctrico leve en su tobillo derecho, antes y después de las sesiones de relajación.

A los investigadores les interesaba especialmente ver cómo respondían las personas obesas (un tercio de los participantes). “Algunos estudios han visto que las personas obesas son más tolerantes al dolor, mientras otros” dicen lo contrario, aclara Charles Emery, principal firmante del trabajo y profesor de psicología en la Universidad Estatal de Ohio Estados Unidos.

Consecuencias. “El procedimiento de relajación ayudó a los dos grupos (obesos y personas con un peso normal) a lidiar con su dolor”, comenta Emery. “Nuestros exámenes mostraron que ambos tenían unos umbrales del dolor más elevados antes de la sesión de relajación. Pero los participantes obesos aún mostraban una menor tolerancia al dolor”, agrega.

De hecho, tanto antes como después de la sesión, aquellos voluntarios obesos mostraban una mayor respuesta física a la pequeña descarga, en comparación con los participantes que tenían un peso normal.

Esto indica que tenían una menor tolerancia a los estímulos dolorosos, y eso que en los cuestionarios que rellenaron acerca de su dolor manifestaron unos niveles similares a los de los voluntarios con un peso normal.

“Esto es importante porque si una persona obesa comienza un programa de ejercicios, puede no experimentar dolor de modo consciente cuando en
Realidad está dañando su cuerpo en cierto grado”, advierte Emery. “A la larga, esto podría llevar a un dolor severo”.

Una herramienta útil. “Nuestros hallazgos demuestran la importancia de examinar medidas objetivas y subjetivas de cómo el organismo responde a los estímulos dolorosos”, agrega este investigador. En este caso, la medida objetiva que demostró que los obesos eran más sensibles fue el reflejo nervioso al estímulo eléctrico.

Un pequeño aparato daba una descarga en el nervio dural (que recorre el tobillo y la pantorrilla), lo que ocasiona sensaciones de hormigueo y dolor leve en la parte inferior de la pierna. Los investigadores medían entonces el reflejo de los músculos que rodean este nervio, pues cuando el cerebro percibe el dolor, envía un mensaje al organismo para que contraiga y mueva los músculos con el objetivo de apartarse de la fuente de dolor.


“Esta clase de evaluación es en algunos casos un modo más objetivo de medir la respuesta del organismo al dolor, frente a simplemente preguntar a alguien si le duele”, matiza.



26/6/15

¿Podría un microbio intestinal ayudar a perder peso?


¿Podría un microbio intestinal ayudar a perder peso?

Una bacteria se vincula con unos niveles más bajos de azúcar en sangre, insulina y grasa, señalan unos investigadores


healthfinder.gov.-Steven Reinberg

Es posible que entre los millones de bacterias que viven en los intestinos, al menos un microbio pueda cambiar la forma en que el cuerpo procesa los alimentos y afectar al peso, sugiere un pequeño estudio francés.

El microbio, Akkermansia muciniphila, conforma del 3 al 5 por ciento de las bacterias intestinales. La cepa se vincula con una dieta rica en fibra. También se asocia con unos niveles más bajos de azúcar en sangre, insulina y grasas, lo que ayuda a proteger de la obesidad, la diabetes y la enfermedad cardiaca. La A. muciniphila también ayuda con una distribución más saludable de la grasa corporal, dijeron los investigadores.

"Esta bacteria es un objetivo potencial para nuevas terapias en el campo de la enfermedad metabólica", dijo la investigadora líder, la Dra. Karine Clement, directora del Instituto de Cardiometabolismo y Nutrición del Hospital Pitie-Salpetriere, en París.

"Pero primero hay que identificar las moléculas que produce esta bacteria para explicar esta mejora", dijo.

Esta bacteria produce una variedad de sustancias que podrían servir como fuentes de energía para otras bacterias del cuerpo, señaló Clement.

Es posible que la A. muciniphila contribuya a la expansión de otras bacterias beneficiosas, además de tener un efecto beneficioso propio, dijo.

El informe aparece en la edición en línea del 22 de junio de la revista Gut.

Para el estudio, el equipo de Clement observó la cantidad de este microbio y otras bacterias que vivían en los intestinos de 49 personas obesas o con sobrepeso. La mayoría de los participantes (41) eran mujeres. Los investigadores también observaron el azúcar en sangre, las grasas en la sangre y otros factores que influyen a la grasa corporal.

Los investigadores midieron esos factores antes y después de que los participantes comenzaran una dieta de seis semanas baja en calorías que incluía proteínas y fibra adicionales. Restringir las calorías altera a las bacterias intestinales, señalaron los investigadores.

Al inicio de la dieta, las personas con mucha A. muciniphila en los intestinos tenían un azúcar en sangre más bajo, y unos niveles más bajos de insulina, unas cinturas más estrechas y menos células de grasa bajo la piel que las que tenían unos niveles bajos de la bacteria, encontraron los investigadores.

Además, las personas con mucha A. muciniphila junto con otros tipos de bacterias en los intestinos tenían el azúcar y la grasa en sangre más bajas, y la mejor distribución de grasa corporal, según los investigadores.

Tras seis semanas de restricción calórica, los que comenzaron con el mayor nivel de A. muciniphila experimentaron la mayor mejora en el azúcar en sangre, los niveles de insulina y la distribución de la grasa corporal, en comparación con los que tenían unos niveles más bajos de la bacteria, encontró el estudio.

Los investigadores anotaron que midieron los niveles de la bacteria a partir de muestras de heces, y que no está claro si esos niveles son iguales en el intestino y en las heces. También dijeron que no está claro si los cambios en los niveles de la bacteria perdurarían después de la restricción calórica.

Samantha Heller, nutricionista clínica principal del Centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York, dijo que las bacterias intestinales son esenciales para la vida.

"Nuestro tracto gastrointestinal contiene una variedad de más o menos mil especies de bacterias", dijo.

Hay alrededor de un billón de microbios que "alquilan nuestro espacio intestinal", comentó Heller. "Les ofrecemos una vivienda, y a cambio nos ayudan a recuperar los nutrientes de los alimentos, mejoran la digestión, mantienen la pared intestinal sana, combaten a los gérmenes y crean compuestos que combaten a la enfermedad", explicó.

De hecho, las investigaciones están hallando que esos microbios desempeñan roles tan importantes en la salud y en la enfermedad de los humanos que la supervivencia misma de la especie humana podría depender de ellos, enfatizó Heller.

"Los investigadores están trabajando con vistas a determinar cuáles son los microbios y qué efectos tienen en el cuerpo, pero creen que un equilibrio de varios tipos de microbios buenos es importante", dijo.

Se ha encontrado que una dieta más basada en las plantas, el ejercicio regular y el sueño ayudan a respaldar una comunidad intestinal próspera y diversa, señaló Heller.

En cuanto a la gestión del peso, la investigación en esa área es muy nueva, dijo.

"Pero hace 50 o 100 años la obesidad no era el problema que es ahora", comentó Heller. "Lo que sí sabemos es que consumir calorías en exceso, comer alimentos altamente procesados, comida basura y comida rápida, y ser sedentarios contribuyen muchísimo a la obesidad. Un solo microbio no puede deshacer un estilo de vida malsano", advirtió.
 

9/5/15

Piensa en salud antes que en libras 09-05-2015


Piensa en salud antes que en libras

Olvídate de estar pendiente de la balanza. Es mucho mejor acostumbrarnos a la idea de pensar en un peso que represente salud y no en un número de la báscula.

Tradicionalmente se le ha dado mucha importancia al valor numérico de nuestro peso y hasta se comete el error de hablar del peso ideal para las cifras de referencia que supuestamente deben alcanzar las personas según su estatura. Pero esto no debe ser así. Lo más importante es alcanzar un peso saludable.
El peso saludable es el que, además de lograr que nos veamos bien, nos hace sentir mejor, nos mantiene sin enfermedades y, si tenemos problemas crónicos de salud como la diabetes o la hipertensión, nos deja mantenerlos controlados.
MiDieta quiere recomendarte que te tomes un tiempo y visites a tu médico general o a un dietista especializado para que con su ayuda profesional puedas determinar tu peso saludable, que puede o no ser el mismo de otras personas de tu misma estatura.

Cuando conozcas tu peso saludable es muy importante que aprendas la técnica para medirlo correctamente. Para ayudarte en este proceso, te ofrecemos las siguientes recomendaciones:
  • La balanza debe estar bien graduada y con el número 0 en la posición correspondiente.
  • El peso debe medirse en lo posible al comienzo del día, antes de tomar alimentos o agua.
  • La persona debe vestir la menor cantidad de ropa posible y no utilizar ningún tipo de calzado.
  • El cuerpo debe estar completamente erecto, ya que los movimientos pueden afectar la precisión del dato obtenido. Si se utiliza una balanza de baño, puede ser conveniente que otra persona haga la lectura para evitar que quien se esté pesando deba inclinar su cuerpo para hacerlo.
  • El peso fluctúa de un día para otro y por eso se debe medir por tres días para obtener el promedio de las mediciones.
  • El peso en las mujeres varía bastante debido a la retención de líquidos relacionada con el período menstrual.
  • Recuerda, el peso saludable no es moda de un día, es una meta para el resto de nuestras vidas, por eso no importa cuanto tiempo te tome llegar a él, lo importante es que empieces ahora mismo a valorarlo y hagas cada día el esfuerzo de alcanzarlo y mantenerlo.
 

4/5/15

¿Sabemos cómo funciona el metabolismo? 04-05-2015


¿Sabemos cómo funciona el metabolismo?

Para entender cómo funciona, primero debemos saber qué es. Llamamos metabolismo al conjunto de reacciones químicas que se producen en el organismo y que convierten el alimento en energía. No debemos confundirlo con el gasto energético, que sería la energía empleada en el desarrollo de las funciones del cuerpo humano.

La mayoría de los casos de exceso de peso tienen relación con un bajo gasto energético, sobre todo por culpa del sedentarismo, sin embargo, siempre han existido mitos alrededor de nuestro metabolismo, al que casi siempre le echamos la culpa de los kilos de más. El doctor Camilo Silva Froján, especialista del departamento de Endocrinología de la Clínica Universitaria de Navarra y la doctora Susan Bowerman, médico dietista en el Centro de Nutrición Humana de la Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA) y consultora de Herbalife, nos aclaran algunas dudas sobre el tema y nos cuentan la verdad sobre muchos de los mitos que rodean al metabolismo.

Los años me hacen ganar kilos... Sí

Las personas tienden a ganar peso a medida que se hacen mayores, pero normalmente este aumento se debe a que practican menos ejercicio y, por consiguiente, queman menos calorías. Como consecuencia, se produce una pérdida de masa muscular, lo que a la larga se traduce en una reducción de la tasa metabólica. El ejercicio cardiovascular para quemar calorías y el entrenamiento de fuerza para mantener o construir músculo son grandes defensas contra los problemas relacionados con la edad o el aumento de peso.

Si dejo de comer por las noches, perderé más peso... No

Si te saltas la cena, reducirás el consumo de calorías en general. Pero eso no significa que consumir todas las calorías antes de que el sol se ponga vaya a acelerar la pérdida de peso, a no ser que comamos menos de las que necesitamos. Y es que la pérdida de peso se fundamenta sobre la realización de balances energéticos negativos a lo largo del tiempo, es decir, que el ingreso de energía a través de los alimentos sea inferior al gasto energético. Pero es muy importante recordar que saltarse el desayuno, la comida o la cena puede ser contraproducente, ya que se tiene más apetito, con el consiguiente riesgo de picoteo o de excederse en la siguiente toma de alimentos.

Si como menos, no necesariamente adelgazo...Sí

Existe la teoría de que si tomamos menos calorías el metabolismo se ralentiza y provoca que ganemos unos kilos de más. Es cierto, pero las variaciones son insignificantes. Sin embargo, si nos volvemos más activos, podemos compensar estos cambios y bajar un poco de peso. Con una combinación de dieta y ejercicio ayudaremos a preservar el ritmo al que nuestro cuerpo quema calorías. De hecho, cuando se prescribe un tratamiento dietético se calcula el gasto energético total del paciente. La dieta aconsejada debe ser moderadamente hipocalórica (entre 500 y 1.000 kcal menos que el gasto energético total del paciente). Con este tipo de regímenes el descenso del gasto energético en reposo es más lento que con dietas muy estrictas. Aún así, al perder peso y consumir menos calorías disminuye el gasto energético en reposo, que se puede compensar con un aumento de la actividad física moderada.

Quemo más calorías con los alimentos fríos que con los calientes... No

En un laboratorio se ha medido el aumento de la quema de calorías de las personas que toman bebidas muy frías. La diferencia es demasiado pequeña (unas 10 calorías menos al día) como para tener un impacto significativo en la pérdida de peso.

La menopausia altera mi organismo... Sí

Durante la menopausia, sí se engorda. Se trata de una etapa de la vida caracterizada por muchos cambios fisiológicos y hormonales. El cuerpo quema calorías más lentamente, haciendo más difícil mantener el peso ideal. El motivo de esta reducción es que el cuerpo comienza a reemplazar músculo por grasa y ésta se quema mucho más lentamente. Así, perder peso y mantenerlo se convierte en un desafío complicado, pero no imposible.

En definitiva, no puedo cambiar mi metabolismo... No

No es del todo cierto. Existen tres formas de gasto energético. Por una parte, el que se produce en reposo y que se refiere a la energía que se emplea en el sostenimiento de las funciones del organismo (respiración, circulación, actividad cerebral...) y el gasto energético por la actividad termogénica de los alimentos, es decir, la energía empleada en el procesamiento de la comida. Estos dos son muy difíciles de alterar. El único gasto que podemos modificar de manera significativa es el relacionado con la actividad física. Por eso los expertos recomiendan practicar ejercicio.
 

23/4/15

El arte de usar la mente para adelgazar


El arte de usar la mente para adelgazar

Expertos en nutrición aseguran que permite bajar de peso, prevenir la diabetes y mejorar el estado anímico. Aquí te contamos de qué se trata.

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Este plan busca regular la secreción de insulina, estabilizando los niveles de hidratos de carbono en la sangre, además de brindar saciedad. También permite regular la microflora intestinal, para que el paciente pueda adelgazar y regular su estado anímico, al subir  sus niveles de serotonina.

Hay que crear, además, hábitos alimenticios diferentes que permitan una pérdida de peso, pero comiendo de acuerdo a las necesidades personales. Este plan de adelgazamiento debe hacerse como máximo durante 15 días y de forma estricta, pasando luego a un período de otros 15 días donde puede flexibilizarse cada menú. Esto se debe a que con el plan se cambia el mecanismo neurobiológico que obliga a comer.
Aquí te presentamos un ejemplo para seguir la dieta.

En los siguientes casos, los alimentos están combinados para aumentar su capacidad termogénica y para controlar el índice glucémico.

Desayuno
1 yogur light con cereales y 1 cucharada de germen de trigo.

1 rodaja de pan con gluten, con una cucharada de miel.

Almuerzo
Ensalada verde con vegetales de estación.
Pollo o pescado.

Merienda
Igual al desayuno.
Media tarde
1 manzana.

Cena
Ensalada colorida de estación (tomate, zanahoria).
Espaguetis de harina integral o arroz integral o milanesa de soja.

6/4/15

Ocho consejos para tomar más de ocho vasos al día 06-04-2015

 
Ocho consejos para tomar más de ocho vasos al día

Por todas partes escuchamos que debemos de tomar 8 vasos de agua cómo mínimo. Esta recomendación tiene su origen en una vieja investigación que tomaba las calorías como referencia para el consumo de líquidos, de modo que por cada caloría que consumíamos debíamos ingerir 1 ml de agua. Es decir, si el consumo promedio de un adulto sano es de 2000 calorías, su consumo de agua debe ser de 2000 ml (2 litros de agua).

Sin embargo esto es motivo de debate aún, pues esta recomendación no incluye otros líquidos fuera del agua. Lo que sí está claro es que el agua es un nutriente esencial para el organismo al igual que las vitaminas y minerales por lo que es necesario que ingieras diariamente una buena cantidad de ella.

Para asegurarte de que tu cuerpo está bien hidratado, sigue las recomendaciones que te damos a continuación. Es necesario recordarte que estas recomendaciones varían de acuerdo al peso, altura, actividad física de la persona e incluso del clima en que vives puesto que en algunas condiciones las necesidades de líquidos se ven aumentadas.
  1. Las mujeres adultas sanas deben tomar aproximadamente 2.7 litros diarios (91 onzas) mientras que para los varones adultos sanos, su ingesta de líquidos aproximada debe ser de unos 3.7 litros diarios (125 onzas) incluyendo otras bebidas fuera del agua y el agua contenida en los alimentos como frutas y verduras principalmente.
  2. De la recomendación de líquidos, procura que el 80 % vengan del agua, de la leche, té, café, caldos y jugos de frutas naturales y el restante 20% procedan de las frutas, verduras, granos cocidos, carnes etc.
  3. Las frutas y verduras son buena fuente de agua aumenta tu consumo a 5 porciones al día; te ayudarán a cumplir con tu recomendación.
  4. El té natural es una bebida sana, por sus propiedades antioxidantes se ha relacionado con menor riesgo de cáncer ovárico y enfermedades del corazón; si te gusta tomar té, esta es una buena opción, sino te gusta, sustitúyelo por infusión de hierbas como la manzanilla, que además es un excelente digestivo.
  5. Toma agua antes de las comidas y entre ellas. Puedes tomar de 1 a 2 vasos con las comidas sin que esto interfiera en el proceso de digestión de los alimentos.
  6. Cuando haga calor bebe jugos de frutas naturales o té helado en vez de refrescos embotellados.
  7. El aire reciclado en las oficinas y los aviones reseca la piel; trata de llevar siempre que se pueda, una botella de agua.
  8. En caso de los deportistas, las necesidades se aumentan por que su cuerpo demanda más agua para reponer las pérdidas por el sudor. Lo cual va a depender de la intensidad del ejercicio y la temperatura del ambiente. Si no tomamos suficiente agua podemos llegar a deshidratarnos. Por lo que es necesario tomar unos tres vasos más de agua u otra bebida deportiva. A continuación te damos algunos consejos para que no te deshidrates mientras practicas deportes:
    • Bebe uno o dos vasos de líquidos al menos una hora antes de empezar a hacer ejercicio.
    • Bebe ocho onzas de líquidos de 20 a 30 minutos antes de hacer ejercicio.
    • Toma de cuatro a ocho onzas de líquidos cada 10 ó 15 minutos aproximadamente mientras se hace ejercicio.
    • Bebe ocho onzas adicionales de líquidos 30 minutos después de hacer ejercicio.
    • Pésate antes y después de hacer ejercicio y beber ocho onzas de agua por cada libra de peso perdida. 

29/3/15

Cómo achicar sus caderas 29-03-2015


Cómo achicar sus caderas

Los músculos exteriores de los muslos (los aductores de la cadera) generalmente están poco trabajados y son bastante débiles.

Ejercitarlos mediante la rutina adecuada, permite conseguir agilidad, mejor equilibrio, máximo desempeño... y muslos y caderas tonificadas.

En este ejercicio, se tratará de hacer trabajar los músculos mencionados mediante el levantamiento de bolsas con peso colocadas en los tobillos (tobilleras).

Lo esencial

· Repeticiones: de 8 a 12 levantamientos son considerados una "serie". Haga una a tres series con ambas piernas
· Sesiones por semana: dos a tres; permítase al menos un día de descanso entre entrenamientos.· Velocidad: 3 segundos para levantar, 1 segundo de pausa, 3 segundos para bajar.
· Peso: Si usted no puede hacer ocho repeticiones, el peso es demasiado. Cuando usted puede hacer 12 repeticiones fácilmente, el peso es insuficiente.
· Recuerde respirar correctamente.

Lo que no hay que hacer
 
· Inclinar su cuerpo hacia el lado opuesto a la pierna que está levantando.
· Levantar su pierna demasiado alto (más de 30 cm.)
· Apuntar los dedos de los pies hacia los lados o hacia adentro.
· Apoyarse en la parte de atrás de la silla con demasiada fuerza.

La posición
 
· Párese con la cabeza erguida.
· Mantenga los hombros relajados.
· Meta la panza.
· Apóyese en la parte de atrás de una silla.
· Coloque los pies separados (7 a 10 cm.), con los dedos de los pies apuntando hacia delante.
· Asegure bien las tobilleras, sin que estén demasiado apretadas.

El ejercicio
 
1. Levante lentamente su pierna derecha lateralmente.
2. Mantenga siempre los dedos del pie apuntando hacia adelante, y levante el pie hasta aproximadamente 20 a 25 cm. del suelo.
3. Sostenga, y entonces baje.
4. Repita con la otra pierna..